Profesores y tutores en la formación bonificada: enseñar, acompañar y dejar evidencias
En un curso de formación bonificada, el profesor o tutor no es únicamente la persona que explica un contenido. Su intervención resulta determinante para garantizar la calidad del aprendizaje, la participación efectiva de los trabajadores y la correcta acreditación de la formación ante una posible actuación de seguimiento de Fundae o del Servicio Público de Empleo Estatal.
Una clase excelente sin control de asistencia, una teleformación sin tutorías reales o un aula virtual sin registros de conexión pueden ocasionar incidencias y poner en riesgo la bonificación aplicada por la empresa. Por este motivo, los profesores de formación presencial y los tutores de cursos online deben conocer tanto la materia impartida como las particularidades de la formación programada por las empresas.
La responsabilidad formal sobre la correcta aplicación de la bonificación corresponde principalmente a la empresa beneficiaria y, en su caso, a la entidad organizadora o impartidora. Sin embargo, buena parte de las evidencias necesarias se generan durante la impartición y dependen directamente del profesor o tutor.
Por tanto, el formador debe conocer:
- Los objetivos de la acción formativa.
- El programa y los contenidos comunicados.
- Las fechas y horarios autorizados.
- La modalidad de impartición.
- Las empresas y trabajadores participantes.
- Los criterios de evaluación.
- El sistema de control de asistencia o participación.
- El procedimiento que debe seguir si se produce una incidencia.
- La persona responsable de coordinación del curso.
El profesor no debe comenzar un grupo sin disponer de esta información. Tampoco debe cambiar por su cuenta horarios, fechas, modalidad, lugar de impartición o enlaces de conexión, ya que determinadas modificaciones deben ser comunicadas previamente.
Antes de comenzar: preparar también las evidencias.
La preparación de un curso bonificado no debe limitarse a las diapositivas, ejercicios o materiales didácticos. Antes de la primera sesión, el profesor o tutor debería verificar que dispone de todo lo necesario.
Entre las principales actuaciones previas se encuentran:
- Revisar el programa, los objetivos y el nivel del curso.
- Comprobar que los contenidos pueden desarrollarse dentro de las horas comunicadas.
- Conocer el perfil profesional de los participantes y su relación con la materia.
- Revisar el calendario, los horarios y las posibles pausas.
- Comprobar el funcionamiento del aula, la plataforma o la herramienta de videoconferencia.
- Recibir el listado de participantes y el procedimiento para verificar su identidad.
- Conocer cómo se documentarán la asistencia, las tutorías, las actividades y las evaluaciones.
Una buena preparación reduce errores y permite que el docente concentre su atención en el aprendizaje.
Formación presencial: enseñar y controlar la asistencia real.
Durante una sesión presencial, el profesor debería cumplir las siguientes pautas:
- Llegar con antelación y comprobar los medios técnicos.
- Verificar que las personas asistentes se corresponden con los participantes del grupo.
- Respetar el calendario y el horario comunicados.
- Controlar diariamente la asistencia.
- Desarrollar los contenidos previstos y no sustituirlos por una charla comercial.
- Realizar actividades prácticas y evaluaciones acordes con los objetivos.
- Conservar o entregar al centro las pruebas de evaluación y trabajos realizados.
- Comunicar inmediatamente cualquier incidencia relevante.
El tutor online no puede ser una figura invisible.
Una tutorización adecuada debería incluir:
- Un mensaje inicial de bienvenida.
- La presentación de la guía didáctica.
- La explicación del calendario y de los criterios de evaluación.
- Información clara sobre los canales y horarios de tutoría.
- Seguimiento periódico del progreso de cada alumno.
- Mensajes a quienes no hayan iniciado el curso o permanezcan inactivos.
- Resolución razonada de las consultas.
- Corrección de ejercicios y devolución de comentarios individualizados.
- Dinamización de foros, debates o actividades colaborativas.
- Evaluación final del aprendizaje.
Las respuestas del tutor deben producirse dentro de los plazos establecidos en la guía didáctica. No es suficiente atender consultas por teléfono o mediante canales externos si después no queda ninguna evidencia de esa atención.
Los mensajes internos, foros, chats, correos electrónicos, videoconferencias, actividades corregidas y comentarios individualizados permiten demostrar que ha existido una verdadera asistencia tutorial.
Teleformación no significa limitarse a contar horas de conexión.
En la modalidad online deben diferenciarse varios elementos:
- Acceso a los contenidos.
- Actividad desarrollada en la plataforma.
- Interacción con el tutor.
- Realización de actividades.
- Cumplimiento de los controles de aprendizaje.
- Resultado de la evaluación.
Aula virtual: es formación presencial en directo.
El aula virtual debe garantizar:
- Comunicación síncrona.
- Conectividad simultánea.
- Interacción directa.
- Comunicación bidireccional.
- Participación en tiempo real.
- Correcta identificación de los asistentes.
- Registro de fechas y tiempos de conexión.
- Posibilidad de acceso de los órganos de seguimiento y control.
Plataformas como Zoom, Microsoft Teams, Google Meet, ClickMeeting u otras herramientas pueden utilizarse siempre que cumplan los requisitos. FUNDAE no aprueba una marca concreta de plataforma, sino que exige que la herramienta utilizada permita identificar la acción, a los participantes y sus tiempos de conexión, además de facilitar la interacción y el acceso de los órganos de control.
El profesor debe impartir la sesión como una verdadera clase en directo. Una videoconferencia no puede consistir únicamente en activar una presentación y hablar durante varias horas sin comprobar si los alumnos continúan conectados o están siguiendo la explicación.
Son buenas prácticas:
- Acceder con suficiente antelación.
- Comprobar cámara, micrófono, sonido, presentación y conexión.
- Identificar a los participantes al inicio.
- Explicar las normas de participación.
- Confirmar periódicamente que los alumnos siguen conectados.
- Utilizar preguntas, chat, encuestas, ejercicios o intervenciones orales.
- Controlar entradas, salidas y desconexiones.
- Respetar los descansos y el horario comunicado.
- Atender las peticiones de acceso de los técnicos de seguimiento.
